
Vale Sangora, siglo XIV, y treinta días para evitar que tu familia acabe en el cadalso. Rebel Wolves —el estudio que montó Konrad Tomaszkiewicz después de dirigir The Witcher 3— debuta hoy con The Blood of Dawnwalker y, contra todo pronóstico de agorero, no se pega el batacazo. Coen es humano de día y vampiro de noche, y eso no era un truco de tráiler: son dos juegos distintos cosidos por el mismo reloj. De día hablas, investigas y te ganas la vida a base de espada y de conversación. De noche trepas tejados con Clawride, te teletransportas con Shadowstep, oyes latidos a través de las paredes y decides cuánta sangre te llevas por delante. Cambiar de piel no cambia solo el combate: cambia el mapa entero.
El reloj, que era LA duda del avance, funciona. Nada de cuenta atrás angustiosa de las que te revientan la partida: el tiempo solo corre cuando haces algo que mueve la trama, así que puedes perderte por los Cárpatos sin que el juego te cobre peaje por curiosear. Lo que es imposible es hacerlo todo. Treinta días y treinta noches dan para lo que dan, y ahí está la gracia del invento: cada misión que aceptas es otra que no vas a ver en esta partida. Y si fallas un objetivo no hay pantalla de game over de las de toda la vida, sino una historia que tira por otro camino. Los que veníamos escaldados de mundos abiertos con el mapa lleno de iconos lo agradecemos con lágrimas en los ojos.


¿Y la crítica? Bastante de acuerdo con nosotros. La media internacional se ha plantado en un 85 sobre 100 en OpenCritic con un 93% de recomendaciones, IGN le ha soltado un 9, Vandal un 8,5 y GameSpot un 8. El punto fuerte es unánime: la escritura. Personajes con doblez, decisiones que escuecen de verdad, varios finales que hay que ganarse y un guion que trata al jugador como a un adulto en vez de plantarle el clásico dilema de buenos contra malos con luces de colores. Y ojo al doblaje al castellano, que está a muy buen nivel: en un juego con esta cantidad de conversación, eso no es un detalle, es media nota.
Los peros también están ahí y no son de adorno. El combate direccional —bloqueo y contra, muy a lo Kingdom Come— empieza fino y acaba en un «Simón dice» cuando descubres que los enemigos repiten movimientos y que hay cuatro tipos contados. Las misiones caen demasiado a menudo en el mismo esquema: habla, camina, investiga, reparte estopa. Y el estreno técnico va justito: Unreal Engine 5 luce de escándalo en ambiente y texturas, pero hay caras recicladas hasta el bochorno, un frame rate que hipa más de lo que debería y algún bicho suelto de los que se arreglan con parche. Hobby Consolas, de hecho, se quedó en un 72 por exactamente eso: ambición mal medida. Aun así el saldo es clarísimo: Rebel Wolves ha firmado un primer juego con personalidad propia, y en 2026 eso vale más que un acabado de laboratorio.
Aquí Bandai Namco ha tomado una decisión valiente y discutible a partes iguales: la Day One de 69,99 € que ha llegado hoy a GAME, FNAC, MediaMarkt, Xtralife y Amazon viene en steelbook exclusivo y SIN caja de plástico. Pasamos la lupa noventera:
Ya está en las tiendas españolas. La Day One Edition física (69,99 €) llega a PS5 y Xbox Series X|S con el juego en disco dentro de un steelbook exclusivo —sin caja de plástico— y el mapa impreso de Vale Sangora de 33 x 40 cm; las reservas sumaban el set de armadura del Peregrino Sangorano. Por encima está la Coleccionista de 199,99 €, con figura de PureArts y compendio en tapa dura, limitada hasta agotar existencias.

- Juego completo en disco, dentro de un steelbook (sin caja de plástico)
- Mapa físico de Vale Sangora de 33 x 40 cm
- Set Armadura del Peregrino Sangorano (bonus de reserva)

- Steelbook con ilustración de la corte de Brencis
- Mapa físico de Vale Sangora
- Compendio de 60 páginas en tapa dura con arte conceptual
- Figura de Coen de PureArts de 23 cm
- Contenido digital de la edición Eclipse: cómic precuela y banda sonora
Como Afiliados de Amazon, Webby Consolas obtiene ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos. No te cuesta nada de más.













